Recordé como en los años 90, cuando la destrucción de la industria era lo normal, en Córdoba se llenaron de charlas organizadas por embajadas (recuerdo claramente las de Italia y Canadá) para invitar a trabajadores especializados a migrar.
De hecho, a partir de esa movida se hizo muy difícil conseguir oficiales matriceros porque habían migrado a Italia o a Brasil.
Alguna vez leí un paper también donde se cuantificaba cuánto dinero se ahorraban los países centrales al absorber personal médico formado y con experiencia de los países periféricos.
Recordé como en los años 90, cuando la destrucción de la industria era lo normal, en Córdoba se llenaron de charlas organizadas por embajadas (recuerdo claramente las de Italia y Canadá) para invitar a trabajadores especializados a migrar.
De hecho, a partir de esa movida se hizo muy difícil conseguir oficiales matriceros porque habían migrado a Italia o a Brasil.
Alguna vez leí un paper también donde se cuantificaba cuánto dinero se ahorraban los países centrales al absorber personal médico formado y con experiencia de los países periféricos.
Muy bueno y útil. Uno sospecha pero a veces sin fundamento científico y ese es TU gran aporte. Ya tengo tu libro en papel. Abrazo argetino.